Playas de Chipiona

Gran parte del atractivo de la ciudad Chipiona, que provoca el interés de los turistas, que la conocen o regresan en cada verano, es el encanto de sus playas. Con su arena blanca y fina y sus aguas limpias, sus 12.600 kilómetros de costa dotados de múltiples y variados servicios en cada una de sus playas, ofrecen experiencias y actividades para disfrutar en pareja, en familia o en soledad. Cada una con sus singularidades y características, ninguna genera indiferencia en sus visitantes.

Las hay desiertas, populares, con dunas, rocosas, con aguas calmas, con olas, céntricas o alejadas. En definitiva, en Chipiona hay playas para todos los gustos. A continuación verás la descripción de cada una, ordenadas geográficamente de norte a sur.

PLAYAS DE BANDERA

El principal atractivo de Chipiona son sus playas, de blanca y fina arena. Sus aguas ejercen una función beneficiosa para el organismo por su alto contenido en yodo y minerales, y además, son ideales para la práctica de la pesca y deportes náuticos.

El término municipal de Chipiona cuenta con una línea litoral de 12.600 metros de longitud, donde se distinguen con absoluta claridad sus distintas playas, diferenciadas por sus condiciones ambientales, entorno, ubicación y acceso, teniendo un indudable interés turístico

Playa de Montijo – Niño de oro.

De aspecto rústico debido a la numerosa cantidad de rocas que la conforman. Tiene 2100 metros de longitud y se ubica entre el Puerto Pesquero – Deportivo y Sanlúcar de Barrameda. Se la conoce como la playa de los malos vientos y es de las playas más deshabitadas y con menos servicios de Chipiona, aunque frecuentemente visitada por quienes buscar estar en tranquilos y en soledad. En pleamar, la zona de arena puede llegar hasta casi desaparecer. Es un buen lugar para realizar paseos a caballo. Tiene rampas de acceso, servicio de salvamento, socorrismo y aseo. Debido a la limpieza de sus aguas, su buena infraestructura y servicios de calidad para los usuarios, el último año fue galardonada con la Bandera Azul por la Fundación Europea de Educación Ambiental.

Situada entre el término municipal de Sanlúcar de Barrameda y el Puerto Pesquero-Deportivo, tiene una longitud de 3.600 metros. Cuenta con dos rampas de acceso, servicios de salvamento, socorrismo y aseos.

La popularidad de “Montijo” va en aumento en cuanto al número de usuarios, aunque no posee paseo marítimo y, por lo tanto, no dispone de acceso para discapacitados.

Playa Micaela

Esta pequeña playa de alrededor de 320 metros de largo se ubica entre Montijo y el Puerto Pesquero – Deportivo de la ciudad. Es un sitio ideal para ir con niños por su ambiente familiar y sus aguas tranquilas y de poca profundidad. Cuenta con rampa de acceso, chiringuitos, servicio de aseo, puesto de socorrismo y alquiler de sombrillas.

Tiene Bandera Azul y aparcamiento, aunque también se puede llegar a pie o en autobús urbano.

La zona de “Micaela» se ha visto beneficiada con la reciente construcción de la carretera de acceso al Puerto Deportivo, dispone de rampa de acceso y servicios.

Playa de Cruz del Mar.

Está situada entre el Puerto Pesquero – Deportivo y el Castillo. Con una longitud de 700 metros, esta playa es de las más visitadas por la completa oferta de servicios que presenta. Tiene la Bandera Azul de los mares limpios de Europa y la Q de Calidad Turística. Al estar ubicada en la zona céntrica de la ciudad, posee la ventaja de estar muy cerca de la mayoría de los hoteles y restaurantes. Cuenta con rampas de acceso, servicio de aseo, puesto de cruz roja, teléfono, duchas, alquiler de sombrillas y hamacas, alquiler de embarcaciones náuticas y vigilancia. En su ingreso hay una gran explanada donde se puede aparcar vehículos.

Playa de las Canteras.

Por la belleza de su paisaje y su gran riqueza ecológica, esta playa fue declarada como Monumento Natural por la Junta de Andalucía.

Está ubicada entre el Faro y el Castillo de la ciudad, próxima a la vecina Playa de Cruz del Mar.

Sin tanta popularidad turística como otras playas de Chipiona, la Playa de las Canteras es un playa tranquila y familiar. Posee un paseo marítimo con zonas de jardines y escaleras que acceden a la playa para disfrutar de un agradable día de tranquilidad.

En este paseo hay pequeños establecimientos gastronómicos para proveerse en la estadía.

Posee varios corrales marinos, que son antiguas construcciones artesanales con forma de jaula, fabricadas con piedra, para proveerse de pescados, que quedan atrapados entre las rocas cuando baja la marea.

Es un sitio no recomendado para bañarse por el gran número de rocas pero es ideal para la práctica de buceo con tubo (snorkeling), por la amplia cantidad y variedad de peces que se acercan a sus aguas.

Tiene una longitud de 1.500 metros. La primera zona, correspondiente a la “Cruz del Mar”, se encuentra entre el Puerto Pesquero-Deportivo y el Castillo, y posee la Bandera Azul de los Mares Limpios de Europa y la Q de Calidad Turística.

Dispone de aseos (adaptados), socorrismo, punto de información y megafonía, así como cuatro accesos en rampa y una silla Amphi Buggy . Todos los accesos están adaptados para personas con movilidad reducida, ya que las pasarelas tienen más de 1,5 metros de ancho, con acceso a los chiringuitos y a las duchas.

La zona denominada «Playa de las Canteras», comprende desde el Castillo hasta el Faro, y debe su nombre a sus antiguas canteras de piedra ostionera..

Playa de De la Regla.

Es la más concurrida y emblemática de todas las playas de Chipiona.

Se extiende a lo largo de 1700 metros desde el Faro hasta la Punta del Camarón. Esta playa cuenta con tres centros de aseo, duchas, alquiler de tumbonas y sombrillas y puesto de salvamento y socorrismo

A su alrededor se hallan ubicados varios bares y restaurantes donde se pueden degustar las conocidas coquinas y deliciosos mariscos. Para el 8 de septiembre, día de la fiesta de la Virgen de la Regla, esta playa es escenario de una gran celebración de los visitantes con música, festejos y un show de fuegos artificiales. Esta playa también fue galardonada con la Bandera Azul.

Se halla enmarcada entre las Playas de la Cruz del Mar-Las Canteras y Camarón, es decir, entre el Faro de Chipiona y la Punta de Camarón. Sus arenas doradas, sus aguas templadas y azules hacen de ella una de las playas más importantes de Andalucía y de España.

Esta playa cuenta con diversos puntos de servicios de socorrismo y salvamento, aseos, sillas Amphi-Buggy, vehículos NOVAF, punto de información, megafonía, siete rampas de acceso y tres aseos completos para p.m.r. (zonas del Monumento de la Luz, el Humilladero y del Cristo de la Sentencia).

Se ofrece un amplio horario de servicio de baños para discapacitados (de lunes a sábado en temporada alta), gestionado por Protección Civil (Tel: 956 922 381), así como un área de descanso específica para p.m.r. (cuenta además con numerosas plazas de aparcamiento reservadas a discapacitados y cercanas a los accesos a la playa).

 Es por su proximidad a la zona urbana, una playa muy concurrida y la más emblemática de Chipiona.

Playa de Camarón – La Laguna

Se encuentra en la Playa de La Regla y la de las Tres Piedras. Se accede por unas pasarelas de madera construidas entre medio de las dunas que permiten observar su vistoso paisaje.

Debido a su característico paisaje dunar y su vegetación ha sido declarado zona protegida. Si se observa bien entre la arena, en esta playa puede verse la presencia de camaleones, por lo que a 50 metros de allí se ubica el Centro de Interpretación del Camaleón, para conocer más sobre este animal.

Cuenta con lugares de aparcamiento, puesto de salvamento y socorrismo, alquiler de hamacas y sombrillas, duchas, servicio de aseo y bares y restaurantes en sus cercanías. Es sitio también es ideal para la práctica de deportes como running, footing, windsurf, golf, vela y bodyboard.

Delimitada por la Playa de Regla y de las Tres Piedras, entre la punta de Cuba y la de Camarón de la que recibe su nombre, donde se encuentran los famosos corrales de pesca. Su longitud total es de 2.000 metros.

En esta playa se han instalado nueve senderos sobreelevados de acceso- todas ellas accesibles a personas de movilidad reducida, con la finalidad de preservar el cordón dunar que la rodea, hábitat natural del camaleón.

Ostenta la Bandera Azul de los Mares Limpios de Europa y recibió la Distinción Andalucía Destino de Calidad en 2008.

Desde el año 2006, la Playa de Camarón, también conocida como Playa de La Laguna, ha obtenido consecutivamente todos los años la Bandera Azul.

Playa de las Tres Piedras.

Esta playa se ubica al sur de Chipiona y es una de las más extensas y tranquilas de la zona. De arenas finas y aguas limpias, es perfecta para bañarse y disfrutar de los días soleados. Cuando baja la marea, se puede apreciar los corrales de pesca, donde es muy común la aparición de cangrejos, camarones y otros habitantes de la fauna marítima local. Esta playa tiene una extensión de 2400 metros y actualmente cuenta con una conexión directa desde la carretera Rota – Chipiona. Cuenta con servicios de aseo, un conjunto de módulos de salvamento y socorrismo, duchas, teléfono, aparcamiento y sillas especiales para personas con movilidad reducida.

Es la playa emplazada más al sur de la localidad, colindante con el termino municipal de Rota. Sus fronteras naturales se delimitan entre Rota, cercano al Arroyo Río Nuevo, y la Playa de Camarón, comprendiendo una longitud de 2.400 metros.

Se trata de una playa rompiente con el fondo arenoso. Actualmente cuenta con una conexión directa desde la carretera de Rota-Chipiona.

Cuenta con un conjunto de módulos de salvamento y socorrismo, aseos -adaptados-, así como un punto de información, megafonía y un sendero sobreelevado.

Playa de La Ballena.

En cuanto a la Playa de la Ballena, está situada entre el pago de la Galerilla y Rota, cercano al Arroyo Nuevo, donde comienza el término municipal de Rota.

Justo enfrente del complejo turístico Costa Ballena está la playa de La Ballena, que debe su nombre a que hace muchos años apareció uno de estos animales varado en su costa. La zona se encuentra actualmente en proceso de urbanización y sus espacios ajardinados le dan un bello aspecto natural a todo el entorno. Tiene seis rampas de acceso y tiene servicios limitados en temporada alta y media de socorrismo, sanidad, aseo y vigilancia.

Cuenta con seis rampas de acceso. La zona del complejo turístico de la Ballena correspondiente a Chipiona se encuentra actualmente en proceso de urbanización. Esta zona recibe el nombre de “La Ballena” porque en la antigüedad apareció una ballena varada en sus aguas.

Los servicios que se prestan a los usuarios de la zona litoral en época estival, al objeto de mejorar la oferta turística de Chipiona, rigen durante el período comprendido entre el día 15 de junio al 15 de septiembre (Temporada Alta de Playas).

No obstante, los servicios de atención al usuario, servicios higiénicos, socorrismo, sanidad y vigilancia en playas, son igualmente prestados de manera limitada en la totalidad de la Temporada Media, adecuándose dichas prestaciones en función a la afluencia de público que se registre en las playas y a la climatología en las distintas fechas, hasta alcanzar su plenitud con la Temporada Alta de Playas. Todas las playas disponen de un vehículo NOVAF para el traslado de usuarios en silla de ruedas.

¡Un mar de salud!

Las algas tienen un alto contenido de carbohidratos, proteínas y vitaminas – especialmente minerales – (hasta un 30% por volumen). Comparados con los productos lácteos, las algas proveen hasta un 10% más de hierro y calcio. En las civilizaciones orientales tradicionalmente se ha reconocido la importancia de las algas como alimento para fortalecer la sangre, el corazón y el sistema circulatorio.

Pero no sólo es conocida y reconocida su faceta alimenticia, también se ha comprobado que las algas tienen efectos antibacteriales, antivirales y anticancerosos. Así mismo se ha descubierto que varios tipos de algas reducen los niveles de colesterol en la sangre, previniendo la hipertensión y arterioesclerosis mejorando el metabolismo de grasas. Además, diversas variedades de algas contienen anticoagulantes sanguíneos, similares a la heparina, el anticoagulante natural de la sangre.

La utilización de envolturas o baños con algas, aumenta considerablemente la concentración en principios activos a nivel de la epidermis. Los tratamientos con algas, general o local, revitaliza los tejidos, elimina el cansancio y el stress, suaviza y equilibra la piel.

Las sales marinas en suspensión, como el sodio o el cloro, junto con minerales como el yodo, presente en las algas y deficitario en el hombre, ejercen una función beneficiosa sobre el organismo al entrar en contacto con la epidermis. A través de ella, se incorpora a la sangre y al sistema linfático.

Talasoterapia

Desde tiempos muy remotos se tiene conocimiento del uso del agua del mar, como de otros componentes, en terapias curativas. Existen referencias del poder del clima y los lodos del Delta del Nilo en papiros egipcios. En la Antigua Grecia, se recomendó el uso de agua de mar caliente en forma de baños y cataplasmas como tratamiento a diferentes dolencias. Y es en la Roma Imperial cuando toma auge el tratamiento de agua de mar en un gran número de formas y aplicaciones, dentro de unos hábitos termales extendidos, que cayeron en desuso durante la oscura Edad Media.

Durante el siglo XVIII renace el interés por las propiedades curativas del agua del mar y se crean las bases de la moderna Talasoterapia: «Un proceso óptimo de relajación, descanso y puesta en forma».

Es un método terapéutico totalmente natural y respetuoso con el organismo humano. El tratamiento está basado en la utilización del medio marino (agua de mar, algas, clima, etc.). El agua de mar es recogida a más de mil metros de la orilla, depurada con Rayos Ultravioletas y esterilizándola para garantizar un perfecto mantenimiento y la total ausencia de gérmenes patógenos para su posterior uso en tratamientos terapéuticos. Se utiliza a una temperatura de 36º C (temperatura corporal), lo que permite una mejor absorción a través de la piel de los elementos contenidos en la misma, sales y minerales, beneficiosos y necesarios para la salud, que se pierden por las enfermedades, problemas o molestias en el organismo y por el trabajo diario.

Las aguas de Chipiona son agraciadas por un alto índice de yodo que les otorga unas facultades curativas conocidas desde hace más de cien años.

A finales del siglo XIX distintos médicos especialistas, entre ellos el Doctor Tolosa Latour, realizaron un estudio de las playas españolas con el fin de establecer los primeros sanatorios de España.

La playa de Regla de Chipiona fue preferida y destacada por la calidad de sus aguas y de su aire respecto a su orientación en relación a los vientos, instalándose allí el Primer Sanatorio Marítimo de España.